
La presente obra es una de las más representativas del
filósofo, en la que expone su concepción acerca del pensamiento y la crítica filosófica
de la cultura y la sociedad de su época.



En cuarenta breves capítulos, Nigel Warburton realiza un apasionante
recorrido cronológico por la historia de la filosofía occidental,
presentándonos a los grandes pensadores y explorando sus ideas sobre el
mundo y cómo vivir mejor en él. Nos ofrece curiosas, y a veces
extravagantes, historias de la vida y muerte de los filósofos más
destacados, desde Sócrates, que eligió morir envenenándose con cicuta
antes que vivir sin la libertad de poder pensar por sí mismo, hasta
Peter Singer, con su provocador enfoque ético y filosófico del mundo
actual. Warburton no sólo hace accesible la filosofía sino que nos ayuda
a pensar, debatir y razonar sobre ética, política, libertad o religión,
temas que desde hace siglos ocupan un lugar central en la historia del
pensamiento y que siguen siendo claves hoy.
En esta obra Zizek nos ofrece una lectura de la constelación religiosa
actual, desde una perspectiva que, como es habitual en sus ensayos,
abreva en el psicoanálisis lacaniano y en el materialismo histórico. El
autor examina críticamente las versiones de la espiritualidad actual
-tanto el gnosticismo New Age como el judaísmo levinasiano
deconstructivista- para adentrarse en el análisis del núcleo
"materialista" presente en el cristianismo.
La relación entre discurso, verdad y praxis política ha sido
continuamente problematizada a lo largo de la historia de Occidente.
Hoy, más que nunca, el poder de los medios de comunicación y la
tecnificación de la política hacen necesaria una profunda reflexión
sobre las formas que adopta el lenguaje como instrumento de control de masas, y sobre las posibilidades que ofrece como arma contra los abusos de los gobernantes.
El término "filosofía política" no designa ningún género o territorio de
la filosofía. Es el nombre de un encuentro polémico en el que se
expresa la paradoja de la política: su ausencia de fundamento propio.
De camino al habla es una recopilación de textos, artículos y
conferencias de Martin Heidegger aparecidos entre 1950 y 1959 y que
tienen como horizonte común la preocupación por el habla, la palabra y
el lenguaje poético. Para Heidegger el poema es lo hablado puro; poemas
de Trakl, George, Hölderlin y Novalis ilustran esta perspectiva en la
que a la poesía corresponde desvelar o despejar el ser, acercándose a él
no con "la excesiva claridad del fuego celeste" sino con "la oscuridad
de la palabra poética". El habla es "la Casa del Ser", y de la relación
entre el habla y el ser nace la hermenéutica heideggeriana.
Este libro reúne tres textos del historiador de las religiones: el
primero, sobre la erótica mística india; el segundo, donde el autor
retoma el emocionante recuerdo de su primer encuentro con el continente
índico; y el tercero, donde habla del simbolismo inherente a la
arquitectura religiosa, tomando como ejemplo supremo el templo de Borobudur.
Parece llegado el momento de una nueva confrontación con las Cartas de
Pablo. A lo largo de las jornadas de esta lectura, Giorgio Agamben busca
restituir a las Cartas paulinas su rango de textos mesiánicos
fundamentales de Occidente, en contra de una práctica milenaria de
traducción y comentario que literalmente ha eliminad
o
de ellas el mesianismo. Interrogando el mensaje paulino desde
pensadores como Benjamin, Schmitt, Kafka o Scholem, de lo que se trata
es de comprender la aporía que afecta a la estructura misma del tiempo
mesiánico, ese tiempo que Pablo define como «el momento presente»,
conjunción particular de memoria y esperanza, de pasado y presente, de
plenitud y deficiencia, de origen y fin.
El positivismo "ilustrado" del siglo XIX tendió a considerar el fenómeno
religioso como un hecho condicionado culturalmente por la cultura
pre-moderna que acompañó la historia humana durante los largos siglos
previos a la irrupción de la conciencia "ilustrada". Como si el hombre
fuera un ser "ateo por naturaleza", pero "culturalmente religioso". Sin
embargo, el hecho religioso se resistió y sigue resistiéndose
porfiadamente a tal reduccionismo y las vueltas de la misma vida
ilustrada parecen indicar un resultado exactamente inverso, al constatar
que quizá el ser humano sea un "animal religioso por naturaleza",
aunque a veces pueda resultar "culturalmente ateo".
La religión y la nada, texto clave para superar esa separación
occidental entre religión y ciencia, pretende hacer comprensible la
experiencia de la tradición budista asiática y la concepción zen de la
vida.A partir de las nociones nada y vacío, Keiji Nishitani, último gran
representante de la Escuela de Kioto y discípulo de Nishida en Japón y
de Heidegger en Alemania, indaga en la tradición cristiana los elementos
propios de una experiencia religiosa próxima al nihilismo budista, y
critica el nihilismo de la filosofía europea moderna por la ausencia de
radicalidad en la afirmación de la nada como principio de toda realidad.
Se reúnen aquí varios trabajos, algunos inéditos, de Jacques Derrida
dedicados a la cuestión de «los animales». Preocupación constante y casi
obsesiva que procede de una exquisita sensibilidad afectiva e
intelectual hacia muchos de los aspectos de la vida animal desdeñados
por «la más poderosa tradición fi
losófica
en la que vivimos». Esa displicencia filosófica ha ignorado sobre todo
su sufrimiento. La cuestión que procede plantearse no es si los animales
pueden razonar sino: «¿pueden sufrir?» (Bentham). Pregunta que adquiere
una insólita relevancia teórica al hacerla converger con la necesidad
de asediar los textos de una historia de la filosofía que se obstina en
oponer al Hombre el resto del género animal como un conjunto
indiferenciado: «el Animal».
Si consideramos la natural tendencia humana al encasillamiento,
a la sistematización cómoda y al reduccionismo inconsciente, y sentamos como
principio que «todo autor lo es de una
sola obra», es evidente que en Alain Badiou hay unos temas recurrentes que
presiden todos sus trabajos e investigaciones. Y uno principal, aunque en ningún
sentido desconectado de los otros, respecto a la obra que nos ocupa: La ruptura
de la figura tradicional del vínculo, la desacralización de lo sagrado y
simbólico. Y éste tiene mucho que ver con otro, la Posibilidad de la filosofía
o, si se quiere, la posibilidad del pensamiento crítico, una vez que el sujeto
ha quedado libre, desarraigado, desafectado, sin identificación ni amo.
El gran historiador de las religiones nos ofrece cuatro ensayos
aclamados en el grupo Eranos de Jung, “Experiencias de la luz mística”,
“Misterio de la totalidad”, “Renovación cósmica y escatológica”,
“Cuerdas y marionetas”, además de un ensayo inédito, “Observaciones
sobre el simbolismo religioso”. Escrito con la sobriedad y la precisión
habituales en Eliade, este inspirado libro posee el arte de comunicar
conceptos foráneos o extraños con una claridad asequible a todos los
públicos.
Fiel a su insistente empeño de transformación radical del ámbito
categorial del pensar político, Agamben pone de manifiesto en esta obra
que el conflicto político decisivo en nuetra cultura en rigor el que
está en la base de todos los demás es -el hombre- el hombre ha sido
separado del no hombre y el animal de lo humano ( el misterio
práctico-político de la separación) es más urgente que tomar decisiones
sobre las grandes cuestiones, sobre los llamados valores y los derechos
humanos.